| Si disfruta de las ciudades entonces Sudáfrica tiene muchas y variadas opciones. Johannesburg era el gran atractivo para los mineros en 1886 cuando el oro fue descubierto aquí y esta “ciudad de oro” todavía continua pulsando con energía empresarial. Esta es la ciudad más grande esta tierra, permaneciendo su corazón comercial y financiero y alojando al viejo mercado de intercambio que se alza simbólicamente sobre el distrito financiero. Mientras muchos llegan y salen de Johannesburg utilizándolo como parada o punto de tránsito, es merecedor de un poco más de su tiempo. Los centros comerciales que se hallan en enormes complejos en Sandton, Hyde Park, Rosebank y Fourways con todo desde exclusivas boutiques hasta complejos de entretenimientos y casinos, reflejo del inmenso poder de esta ciudad y de su gente.

A una corta distancia de 70km està Pretoria, la capital polìtica y administrativa de la nación. En la parte central de Church Square se asienta una estatua de “Oom Paul” Kruger quien es generalmente reconocido como el padre de “Afrikanerdom”. En lo alto de las montañas se encuentra el monumento Voortrekker, un altar para la comunidad “Afrikaner”. Mientras que Pretoria está profundamente enraizada en su pasado histórico, también ofrece a los visitantes soberbios comercios, restaurants y vibrantes comunidades artísticas. Es desde Pretoria que sale el famoso “Blue Train” (Tren Azul) dos veces por semana, en su viaje de dos días, con una noche en su trayecto hasta la punta del continente – una experiencia de lujoso esplendor y de días que pasan en medio de elegancia y de ambientes exclusivos de la alta sociedad.
La joya del extremo sur es Ciudad del Cabo.
Asentada bajo la sombra de Table Mountain, no es solamente que esta ciudad está envuelta por la magnificencia de la montaña o sus muchas y variables expresiones y estados; ni que los paseos por las empinadas laderas se comparan únicamente con las de Montecarlo – o que la vista de la prisión que encarceló argumentablemente, una de las personas más famosas, adoradas y respetadas del mundo (Nelson Mandela) está a una corta distancia en barco. No, es mucho, mucho más lo que convierte a Ciudad del Cabo en la ciudad Madre de Sudáfrica embebida en una fascinante historia y pulsando a un creciente ritmo africano.
Ciudad del Cabo encabeza firmemente nuestra lista de lugares que se “deben” visitar y requiere de al menos 3 noches y 4 días para comenzar a sentirla. Aquí el surgimiento de lo moderno se alza hombro a hombro compartiendo impecables jardines con arquitectura británica y holandesa de siglos atrás, de tipo Cape Malay; magníficas edificios de Parlamento sobre la calle Adderley; el complejo Victoria & Alfred Waterfront – realmente Ciudad del Cabo tiene algo para todas las preferencias.
No importa si se encuentra en Ciudad del Cabo mismo o desdela costa en Clifton Beach. Domina el horizonte y tiene un soberbio cable carril que en minutos eleva a los visitantes a lo más alto, donde marcados senderos proveen rutas a insuperables vistas panorámicas sobre la ciudad, la línea costera y al sur a la isla Robben más allá del cabo mismo.
La isla Robben y una diminuta celda en la prisión que permanece en desuso ahora, fue hogar de Nelson Mandela, por dos décadas. Hoy día no solamente atrae visitantes como neto recordatorio de esos oscuros días de represión, pero también es hogar de cómicos pinguinos y su residente anual, la golondrina de mar , quien remonta los remolinos y corrientes de aires generadas en los riscos.
Mientras que mucha gente prefiere regodearse en las maravillas naturales del cabo y sus playas, la mayoría se dirige a las provincias de los vinos y Stellenbosch – viñedos de Nedenberg, Meerlust y Boschendal son dignos del viaje y uno de los más conocidos estados vinateros (Buitenverwachting) resume en pocas palabras esta hermosa ciudad y sus alrededores: “más allá de las expectativas”.
Dirijase al oeste de Ciudad del Cabo, viajando por la ruta Jardín , la cual idealmente debería ser recorrida personalmente para ser apreciada. Desde el río Slang cerca de Heidelberg, al este hacia el bosque Tsitsikamma y río Storm, una exquisita variedad de flora y fauna abunda, desde magníficos fynbos, especies de protea, a densos bosques topicales. Provisto ricamente por la naturaleza, agraciado con doradas playas, lagos, lagunas u sepenteantes ríos que recorren los valles, es una ruta que se debería hacer en etapas. El alojamiento es abundante y variado, yendo desde hoteles de primera clase hasta cabañas de tipo bed &breakfast. La combinación del delicioso clima, espectaculares escenarios costeros y atracciones todo contribuye al reconocimiento internacional del que disfruta debidamente la Ruta de los Jardines.
Durban se encuentra bien al norte, calentado por el océano Indico. Arde en verano y tiene un maravilloso clima suave en invierno, pero debe su reputación como “punto caliente” a una variedad de razones sin relación.
Primeramente tiene maravillosas playas; su puerto es el más activo de Sudáfrica y se jacta de la más amplia variedad de restaurantes y bares posados justo sobre el lado del puerto. Los restaurants se extienden sobre todo Durban con fina comida italiana, colonial y especialmente al estilo “Indian faire” –imperdible para aquellos culinarios entusiastas . A una hora en auto, hacia el norte, en Kwa Zulu Natal se asienta Shakaland el punto focal del reino Zulu, con sus mercados de artesanías y representaciones culturales ofrecidas dos veces por día en esta laboriosa comunidad viviente.
Y después está la poderosa cadena montañosa Drakensberg, recientemente proclamada como “Herencia de sitio panorámico mundial” por sus soberbios ejemplares de pinturas rupestres, vistas que son alimento para el alma, senderos montañosos y vigorizantes caminatas.
Para los amantes de la naturaleza, Sudáfrica no es una tierra donde uno viaja, es una tierra donde uno va vagando. Es vasta, virgen con una natural gloria que contempla algunos de las mejores preservadas especies de animales y aves del continente africano. Ferozmente cuidando su herencia y su bienestar luego de décadas de inescrupulosa caza, afortunadamente pasada, aquí usted puede descubrir diecinueve parques nacionales encabezados por el famoso Parque Nacional Kruger, el cual cubre en si mismo el área del tamaño de Israel. Se preguntará por qué no hemos mencionado lo que es probablemente la principal carta de recomendación internacional de Sudáfrica – sus animales – entre los cuales los “Big 5” (los 5 grandes) que consisten del león, leopardo, búfalo, rinoceronte y el elefante – ellos han atraído y probablemente siempre lo harán, productores de películas, fotógrafos amateurs, novelistas, guionistas, eco-aventureros, antropólogos y buscadores de naturaleza por igual.
Una intricada red de buenas rutas, algunas asfaltadas, otras en remotas áreas de polvo endurecido, las muchas pistas de aterrizaje significa que incluso la más áspera y distante región de naturaleza salvaje de Sudáfrica es fácilmente accesible. Forjar una nueva relación con la naturaleza, ser testigo de toda clase de criaturas maravillosas desde los grandes felinos depredadores hasta muchas especies de antílopes, cebras,ñu, jirafas, hienas, perro salvaje africano, hipopótamos rinoceronte blanco y el negro y elefantes.
Pero le pedimos dejar atrás sólo sus huellas y llevarse consigo visionarias experiencias memorables en su cámara y en los recovecos de su mente y de su alma.
Cerca de 900 especies de aves dan la bienvenida a cada nuevo amanecer sudafricano y si nunca ha visto los rosados matices primarios y sentido los primeros rayos de sol africano o escuchado los miles de cantos de aves, los distintivos gritos agudos del águila pescadora o los flashes de colores brillantes al elevarse al cielo, alas batiendo en busca del desayuno, entonces a esta altura de su vida se ha perdido una asombrosa, inspiradora e insuperable experiencia de naturaleza.
Las aves de rapiña – águilas, halcones y aguiluchos abundan. Así como buitres, que remontan y se deslizan en corrientes térmicas de aire durante el día en su implacable búsqueda de carroña. Oropéndolas, carraca, aves bishop, loeries y abubillas proveen destellos de brillo en contraste con el telón de fondo y los tonos apagados del monte. Alrededor del agua, sea un lago, un río, un dique o un piletón probablemente encontrará pelícanos , garzas y cigueñas vadeando en lo bajo.
Y entre toda esta natural belleza, algunos de los más lujosos y exclusivos alojamientos y posadas que lo deleitarán. Cubren el espectro con cielorrasos vidriados, cabañas en el bosque, casitas en los árboles fabulosamente apuntaladas y posadas de tiendas campestres.
Sea consentido y mimado por el personal minuciosamente seleccionado de estos increíbles lugares – lo más exclusivo de estas posadas privadas de animales salvajes como Lions Sands, Singita, Londolozi, Ulusaba, Thornybush, Mala Mala, Leopard Hills, Kapama Lodge, Bongani Mountain, Phinda, Shamwari, campamento Jaci´s en Madikwe, ngala y Elephant Plains son sólo unos pocos de los mejores ejemplos. Dígaselo a usted mismo en voz alta y el cabello por detrás de la nuca se le erizará al conjurar las imágenes que su mente ya está anticipando de lo que usted será testigo. En estas reservas es la naturaleza la que tiene dominio. Virgen, rústica e implacable en su brutalidad, aquí puede y será muy probable ser testigo de los “Big 5” (los 5 grandes) en un solo día.
Pero estar allí y observar a un león matar, despertar al asombroso poder y lo que queda atrás luego del voraz apetito de un conjunto de leones, es algo que las palabras no pueden describir. O con los primeros rayos del día, seguir las huellas de un leopardo en el arenoso y arcilloso terreno hasta que de repente, allí está, resplandeciente, vibrante y sobre todo, libre.
Luego está la visión de la bestia más rápida del reino animal – la chita. Una combinación de puro músculo ,aceleración explosiva y precisión de equilibrio provisto por una cola que le hace de timón al arrojarse a velocidad ciega, llegando a más de 90kmh en tramos de 300 a350m. Ser testigos de chitas cazando debe ser una de las visiones especiales de una experiencia safari africano.

Encuentre manadas de búfalos, ñu y cebras pastando en la sabana y vea rinocerontes blancos y negros en mayores cantidades que cualquier otro lugar de Africa. Luego, el más majestuoso de todos los animales – el elefante africano – todavía pisando los mismos senderos que sus ancestros y progenitores, portando una determinación inculcada desde décadas pasadas.
La combinación de historia antigua, nativos de un pasado reprimido, ahora de edad avanzada y siendo traídos al ocaso de esta era nueva y moderna; la diversidad de increíbles paisajes combinados y atemperados con rústicas líneas costeras, la riqueza multi-cultural de las ciudades y la indomable belleza salvaje de la sabana y el monte poblados por especies de vida salvaje y animales- muchos de los cuales estuvieron al borde de extinción pero que ahora han vuelto de forma espléndida – es una maravilla para contemplar. Esta tierra, este gigante que se está despertando llama y hace señas a aquellos queriendo nuevas y vigorizantes experiencias diferentes de las de cualquier otro lugar. Dicho simplemente, no hay otro lugar como Sudáfrica en esta tierra. Cuando conteste el llamado lo cautivará más allá del tiempo inmediato que usted invierta. Ya que cuando usted se vaya, no sólo se llevará un despertar que invade el alma, sino que heredará una espiritualidad que lo traerá de vuelta cada tanto a este despliegue de tierra – Sudáfrica. |